Acceso fácil a las drogas

En la mayor parte del mundo tener acceso a drogas blandas como la marihuana, el hachís o la cocaína, es demasiado fácil, y los jóvenes lo saben y se aprovechan de ello para consumir con frecuencia este tipo de drogas. A parte, el alcohol, que al ser legal se consume en exceso, incluyendo eso a niños menores de edades de 13 años a 17 años.

Muchos de estos jóvenes afirman que si que toman copas de alcohol de vez en cuando, y otros aseguran acudir al botellón como si se tratase de un acto social, y todos estos adolescentes nos han explicado que si ellos quisiesen, no tardarían en obtener hachís, marihuana o cocaína, tanto en Pontevedra, como en municipios de la comarca que se sitúen alrededores.

En estos datos es donde podemos sentir más el control familiar por parte, sobretodo, de los padres. Por un lado, algunos adolescentes confiesan que sus padres les dejan salir hasta las 6 de la mañana,  y por otro lado, aún quedan varios jóvenes que cumplen un “toque de queda” que mayormente no suele superar las dos de la madrugada. Otro sector de jóvenes nada más pueden volver a casa tarde si los acompañan sus hermanos, primos, o algún familiar.

Estos adolescentes suelen tener en sus manos una media de cuarenta y dos euros al mes, sin incluir los extras que les dan sus padres de más por “si pasase algo”. Los jóvenes no se suelen privar de casi ningún capricho, lo que les obliga a asimilar y reconocer que son bastante más vagos que generaciones anteriores. La nueva ley de los jóvenes ahora es que si lo tienen, mejor, y si no lo tienen “me lo darán mis padres”.

Este acceso tan directo a las drogas y este descontrol de los jóvenes, no hacen que consuman drogas solamente los fines de semana, si no que los puede llegar a hacer consumidores habituales.