Ancianos cada vez más adictos a la marihuana

Cada vez hay más ancianos que consumen marihuana, y otras drogas legales, incitados por sus nietos, para calmar dolores como puede ser la artritis.

Los especialistas nos informan preocupados de que, cada vez hay más ancianos que se vuelven adictos a drogas legales, como los tranquilizantes, y sobre todo a la marihuana. Cada vez se ve más la extraña escena de un abuelo compartiendo un “porro” con su nieto.

Claudio Izaguirre, presidente de la AARA (Asociación Antidrogas de la República Argentina) afirma este suceso y remarca que en nuestro país los adultos más mayores incrementan el consumo de algunos medicamentos, convirtiéndose así en adictos.

En esta época, a diferencia de otras, esta tendencia es cada vez más visible, e incluso es objetado por la industria cultural. Como ejemplo tenemos la novela publicada primeramente en internet, y que hoy en día se interpreta como obra de teatro, titulada “Más respeto, que soy tu madre” trata de una sacrificada ama de casa que tiene que aguantar a un marido dejado y despreocupado, y a un suegro que fuma “porros de marihuana terapéuticos” junto a su nieto adolescente.

Los abuelos que fuman marihuana están aumentando porque, sus nietos les convencen a iniciarse con el argumento de que les hará estar más tranquilos y dejaran de sentir tantos dolores corporales. Los abuelos se lo toman como una gracia y se inician en el consumo de la marihuana, nos argumenta Izaguirre.

“Muchas veces los abuelos toman las pastillas que suelen ingerir normalmente y a su vez fuman porros” dice Izaguirre.

Algunos abuelos también acceden a consumir marihuana, principalmente, como una excusa más para compartir tiempo con sus nietos. Al consumir marihuana suelen tener problemas familiares, ya que tienen problemas de percepción y eso les convierte en irresponsables. Sus hijos estarán conviviendo con una criatura de 70 años.

Además el titular de la AARA nos explica que, bajo los efectos de la droga, el anciano es más propenso a sufrir caídas por mareos, teniendo esto un riesgo de que se pueda romper algún hueso. A parte la marihuana anula los efectos de los demás medicamentos que toma el consumidor. También esta substancia es un fuerte depresor que puede aumentar los cuadros de depresión y con esto, ampliar la posibilidad de suicidio.