Aumenta el consumo de drogas en adolescentes

La cocaína es, en tercer lugar, la sustancia más consumida por los adolescentes, después del tabaco y la marihuana, o el alcohol.

Este índice de consumo ha incrementado en un treinta por ciento en estos últimos cinco años, según nos afirma el doctor Salvador Cuño. Recientemente, el alcohol es la sustancia más consumida por los adolescentes, seguida por la marihuana y el tabaco, y la aparición de “nuevas sustancias”.

Un especialista expone, como dato revelador, que el número de adolescentes que prueban las drogas actualmente, ha aumentado un 30% en los 5 últimos años, junto con la aparición de nuevas drogas o sustancias, afirmó el médico Salvador Cuño. Estos datos han sido desvelados por el programa de Prevención Comunitaria de Chaco.

El médico pediatra Salvador Cuño, forma parte del equipo del programa Prevención Comunitaria en Adicciones. Cuño expuso un cuadro social de los adolescentes y jóvenes que estaban expuestos a drogadicciones, muy preocupante y concreto. Este cuadro de social estaba basado en el trabajo logrado en estos últimos años.

Las drogas nuevas más utilizadas entre adolescentes y jóvenes, como hemos dicho antes, después del alcohol, la marihuana y el tabaco, son los psico-fármacos, los inhalantes y como ya hemos mencionado antes, la cocaína. Estos datos se han extraído recientemente de unos estudios realizados en la actualidad.

Lo que hace que los adolescentes abusen de las bebidas alcohólicas son sus efectos farmacológicos psicoactivos, que son los que van ligados al estado de ánimo y el cambio de comportamiento en ellos mismos. Los jóvenes encuentran en el alcohol un efecto relajante que les hace pensar menos en las situaciones sociales relacionadas con las modas, la presión de ciertos compañeros y su influencia, conflictos personales, e intereses económicos.

El programa destinado a acabar con el consumo excesivo de drogas y estupefacientes entre adolescentes, funciona ya desde el año pasado y depende de la subsecretaría del Gobierno, Culto y Registros Públicos.

Adolescentes aumentan su consumo

El médico pediatra Cuño afirma que se ha demostrado en diferentes estudios que contra antes se empieza el consumo de alcohol en la adolescencia, más daños sufre el cerebro del menor, por su inmadurez. También contra más joven es el menor, mayor es la posibilidad de que este, al consumir alcohol, también pruebe otra variedad de sustancias en diferentes cantidades y tipos.

En los últimos años el número de jóvenes que prueban o consumen drogas ha aumentado en un 30%, por no hablar del a aparición de nuevas sustancias y nuevas combinaciones de bebidas alcohólicas que son tóxicas, cuyo resultado se demuestra en los daños que sufren estos adolescentes en diferentes órganos vitales en sus cuerpos aun en desarrollo.

Estos adolescentes por un lado están viviendo la mayor tolerancia social nunca vista al consumo de sustancias tóxicas y a la presión de los medios comunicativos mal intencionados que son pagados por empresas que premian en consumo del alcohol o el tabaco a los jóvenes de nuestra sociedad.

Salvador Cuño afirma que estos chicos son como otros cualquiera, que comparten las características comunes de todo adolescente, que es la de pertenecer a un grupo de gente que lo acepte, la cual está caracterizada por el abuso, la tendencia a experimentar con lo prohibido, lo nuevo o lo peligroso, y el mecanismo de imitación hacia la conducta de los más mayores y respetados de dicho grupo.

Familias en descenso

El pediatra Cuño indica que al consumir alcohol compulsivamente, que es una nueva forma de divertirse en la que pierdes totalmente el razonamiento, la lógica y la conciencia, parece ser el camino a seguir de los adolescentes para poder alejarse de una realidad que no los satisface en absoluto. Intentan llegar al mundo adulto mediante un ritual de iniciación que crean ellos mismos, pensando que es el comportamiento que deben tener para ser adultos, festejándolo como un gran hecho con consecuencias fatales como son las conductas violentas, la muerte, lis accidentes de tráfico y los embarazos adolescentes.

En este deprimente contexto, los más débiles al contacto con estupefacientes tienen en común entre ellos, una estructura familiar en descenso con una ausencia real o aparente de algunas figuras paténtales, ya sea por desencuentros maritales, necesidades laborales, y sobre todo la carencia de límites, normas o pautas necesarias para llevar y contener la energía la energía que liberan, en una dirección correcta y esperanzadora respecto al adolescente, quienes, muchas veces, sienten un vacío afectivo por parte de sus padres.