El abuso del alcohol ataca al corazón

Los beneficios cardiacos que nos ofrece un consumo moderado de alcohol se eliminan por completo cuando tomas alcohol en exceso, aunque solo sea ocasionalmente, explica un nuevo estudio.

Los autores de tal estudio, tras revisar 14 estudios anteriores a este, sobre bebedores moderados, averiguaron que todos aquellos que se pasaban con el alcohol de vez en cuando eran bastante más propensos a desarrollar una enfermedad coronaria, en la que se les acumularía la placa en las arterias cardiacas, y eso impediría el continuo flujo de la sangre y también del oxigeno.

Según la Asociación Estadounidense del Corazón, una de cada 12 personas estadounidenses, es decir, el 8% del total, tienen la enfermedad coronaria.

Los autores comprendieron en su estudio, que un consumo excesivo ocasional de alcohol era como beber cinco o más de cinco copas diarias, y por lo menos 12 veces al año. El equipo no contó con las personas que beben en exceso casi diariamente.

El estudio demuestra que tomar alcohol de vez en cuando no es malo, a no ser que lo hagas en exceso. El consumo de alcohol tiene que ser coherente, y nunca beber más de 5 vasos al día. Tomar excesivamente en intervalos irregulares contrarresta cualquier beneficio cardiaco que puede habernos proporcionado un consumo leve y moderado.

Tomar una o dos copas diarias de alcohol es tener un consumo moderado y responsable, y además es un hábito muy saludable para el corazón, ya que no es nada excesivo.

Los bebedores moderados tienen un menor riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca que los demás bebedores, e incluso de los que no consumen alcohol. El estudio nos informa de que, aun después de considerar otros factores como la práctica de ejercicio, el estilo de vida y la educación, las personas que beben moderadamente un poco de alcohol tienen menos riesgo de sufrir la enfermedad cardiaca que las demás.

El alcohol eleva el HDL, que es el colesterol “bueno”, reduce el riesgo de formación de coágulos, y tiene un efecto antiinflamatorio en los vasos sanguíneos. Por el contrario,  el exceso del consumo de alcohol habitualmente, favorece la formación de coágulos, genera alteraciones del ritmo cardiaco, y eleva la presión.

El estudio también demuestra que aun así bebiendo con moderación, los excesos puntuales pueden elevar de todas formas los riesgos cardiacos, o por lo menos cuando se les compara con el consumo moderado y responsable, ya que este estudio no se ocupó de las personas que no consumían. “No todo el consumo de alcohol es bueno para la salud”, dice el investigador Michael Roerecke, del Centro de Asociaciones y Salud Mental de Canadá, en Toronto.