Según un estudio realizado conjuntamente por la FAD (Fundación de Ayuda a la Drogadicción), el Instituto de Adicciones del Ayuntamiento de Madrid y la Obra Social Caja Madrid, más del 80% de los jóvenes de Madrid de entre 15 y 24 años, solo tienen un ocio, salir de fiesta, asegurando que eso les compensa a pesar de los riesgos que conlleva.
Esta investigación tiene como objetivo, analizar las formas de ocio de los jóvenes, los riesgos que corren, así como la actitud de los padres ante este comportamiento.
Eusebio Megías, director técnico de FAD, expuso las concusiones y los datos mas distinguidos del estudio, destacando en primer lugar que más del 68% de los jóvenes aseguraba haberse emborrachado el último año.
Este dato esta acompañado en segundo lugar por la frecuencia de viajar con un conductor que esta bajo los efectos del alcohol y las drogas (mas de un 45% lo hizo en el último año) y en tercer lugar mantener relaciones sexuales esporádicas y sin precaución (mas de un 25%).
El estudio señala, en referencia a los perfiles, que a pesar de ser siempre los hombres los que protagonizan un comportamiento de riesgo, también hay un gran número de mujeres con un tipo de conducta “peligrosa” como practicar sexo sin protección o involucrarse en peleas.
El alcohol y el cannabis son las sustancias mas consumidas entre los jóvenes madrileños. Megias indico los datos referentes al consumo de cannabis, un 7,4% consumieron esta sustancia el fin de semana, mientras que un 8,8% confiesa consumirlo diariamente. “El cannabis ya no se asocia a los momentos de ocio, si no que se consume a diario”, comentó.
Los jóvenes ante los principales riegos que lleva la noche se muestran “confusos” asegura Megias. “Aunque reconocen los peligros, los aceptan como algo inevitable que puede desempeñar algo positivo”, comenta Megias.
Entretenimiento de baja calidad
Las actividades que realizan los jóvenes con mayor frecuencia, son, escuchar música (65,6%) y estar con los amigos (62,6%). Colaborar con alguna ONG o visitar museos ocupan los últimos puestos, por lo que llegamos a la conclusión de que los jóvenes emplean poco tiempo a entretenimientos de calidad.
Megias apuntó que lo que ha cambiado en la sociedad, no son los jóvenes, si no el contexto. "Los jóvenes son iguales a cómo han sido siempre los jóvenes, lo que ocurre es que nunca se ha destacado tanto el ocio como ahora, nunca se ha relativizado tanto la importancia del esfuerzo para trabajar el futuro como ahora y nunca ha habido una industria del ocio que fomente tanto la experimentación".
Los padres se sienten completamente impotentes, ante las conductas de sus hijos, explicó Megias, por un lado están preocupados ante las amenazas que rodean a sus hijos, pero por otro lado se sienten tranquilos al creer que sus hijos son diferentes y tienen una buena educación.
Una llamada a la responsabilidad
En la presentación de este estudio, junto a Eusebio Megias, director técnico de la FAD, estuvieron José Manuel Tordecilla, coordinador general de salud del Ayuntamiento de Madrid e Ignacio Calderón, director general de la FAD.
La búsqueda del riesgo “es algo normal” por parte de los jóvenes, señalo Tordecilla, apuntando la importancia que tiene la forma de manejar esta realidad por parte de la sociedad. Igualmente, hizo un llamamiento general a la responsabilidad de guionistas , creativos y publicistas entre otros, para que no muestren como algo normal, algo que en realidad no lo es.
Este tipo de gente, complican enormemente el esfuerzo de las instituciones, y autoridades mandando mensajes sin escrúpulos hacia los jóvenes a través de publicidad o vendiendo alcohol a menores, dijo Tordecilla.
Para que este entretenimiento de los jóvenes cambie, es necesaria una reforma estructural, recordando que gracias a la “Ley Anti-botellón” se consiguió frenar la edad de inicio de los jóvenes en la práctica del botellón, explico Tordecilla.
Para acabar el director gerente de la FAD, planteo una propuesta a los guionistas, para poder llegar a un acuerdo debatiendo los estereotipos de las series televisivas. “Es un camino difícil y lento, pero es la única forma de que el barco cambie de rumbo",










