Los pacientes con Parkinson que son adictos al juego también desarrollan un comportamiento social anormal, y tienen más problemas a la hora de tomar decisiones en situaciones ambiguas.
Los pacientes con Parkinson que son adictos al juego también desarrollan un comportamiento social anormal, y tienen más problemas a la hora de tomar decisiones en situaciones ambiguas, según muestran los resultados de un estudio realizado por expertos del Instituto de Investigaciones Neurológicas Raúl Carrea (FLENI) de Buenos Aires (Argentina), y publicado en el 'European Journal of Neurology'.
Los responsables de este trabajo preguntaron a los parientes de siete pacientes con Parkinson que tenían adicción al juego, así como a las familias de trece personas con la enfermedad pero sin este problema, y observaron que los jugadores eran menos participativos con los demás, tenían dificultades al mantener relaciones y hacían lo que querían, sin importar lo que pensaran otros.
Asimismo, los investigadores observaron que estas personas sacaron menos puntuación en el Test Iowa Gambling, que se usa para medir las habilidades de decisión en situaciones de riesgo o ambiguas.
En este sentido, los especialistas llegaron a la conclusión de que la terapia con dopamina puede inducir a la disfunción en áreas del cerebro que controlan la toma de decisiones.






