Un uso ocasionalmente excesivo de alcohol, anula los beneficios cardiacos que proporciona el uso moderado del alcohol.
Después de revisar 14 estudios sobre bebedores moderados, se llego a la conclusión de que personas que bebían en exceso aunque tan solo fuera de vez en cuando son un 45% mas propensas de desarrollar alguna enfermedad coronaria, como la acumulación de placa en las arterias cardiacas impidiendo el flujo de sangre y oxigeno.
Según la Asociación Estadounidense del Corazón, uno de cada doce estadounidenses tienen alguna enfermedad coronaria.
Beber cinco o mas copas diarias, por lo menos 12 veces al año es la definición del consumo excesivo de alcohol, excluyendo a bebedores que consumen regularmente en exceso.
Estos resultados, lo que nos sugieren, es que abusar del alcohol en intervalos irregulares, contrarresta todos los beneficios cardiacos que proporciona un consumo moderado de alcohol. Definiendo como hábito saludable una o dos copas diarias, entendiendo estas las cantidades adecuadas para un consumo moderado de alcohol.
Según varios estudios, las personas que beben con moderación, tienen menos riesgo de desarrollar alguna enfermedad cardiaca, que los que no consumen alcohol, aun considerando otros factores como la practica de ejercicio y el estilo de vida.
El alcohol eleva el colesterol HDL “colesterol bueno”, teniendo un efecto antiinflamatorio de los vasos sanguíneos reduciendo el riesgo de formación de coágulos.
Mientras que el exceso del consumo de manera regular, genera alteraciones del ritmo cardíaco, eleva la presión y favorece la formación de coágulos.
Aun bebiendo con moderación, los excesos ocasionales, comparados como el consumo moderado, “ya que el estudio no valoro a los no bebedores” pueden elevar los riesgos cardiacos.
El resultado refuerza el mensaje que dice “que no todo el consumo de alcohol es bueno para la salud"
El consumo excesivo de alcohol, además de los efectos cardiacos potenciales esta asociado con otros riesgos para la salud, incluyendo el cáncer de garganta, colon, mama, hígado y estomago.
Roerecke y su colega Jurgen Rehm llegaron a los resultados tras combinar datos de 14 estudios internacionales realizados entre 1982 y el 2006. Cuatro estudios compararon un total de 2.171 pacientes cardíacos con 3.475 personas sin enfermedad cardíaca. Los otros 10 estudiaron a los participantes en el tiempo y documentaron nuevos casos de enfermedad cardíaca. La revisión incluyó a 1.637 casos de enfermedad coronaria en más de 50.000 bebedores.
Estas observaciones, revelan asociaciones, pero no prueban una causa-efecto. De todas formas estos resultados respaldan los estudios previos sobre consumo excesivo de alcohol.





