Internación compulsiva: diferencias.
El diputado Víctor Semproni, entregó un proyecto de ley que fue presentado en el Ateneo. Este proyecto fue la causa del inicio de una polémica entre los representantes de dos grupos de madres de jóvenes adictos. Por un lado, la representante de “Madres de la Plaza”, Rocío Villamil, hizo varias críticas a la iniciativa de Semproni y del grupo de familiares llamada “Por la libertad, la seguridad y la vida, no a la pasta base”.
Y por otro lado Serrana de Freitas, la madre de un adicto en recuperación y el cual es miembro de este grupo, lanzó varios argumentos en defensa de la internación compulsiva. Comentó que hay un “vacío legal” y que esta es la única manera de que los enfermos de adicción no permanezcan en la calle, donde están en contacto con sustancias de todo tipo.
Al iniciarse el debate, Villamil pidió la palabra en primer lugar, y confirmó que el grupo del que ella es representante hace ya cuatro años que existe, y que el año pasado presentó un proyecto que contaba con el apoyo de algunos técnicos del Partido Nacional, pero que este proyecto no fue extendido y muy poca gente se enteró.
Villamil criticó que se intentase la separación en dos grupos, ya que dijo que nadie debe “llevar la iniciativa” en este tema, y que todas debían estar unidas. Expuso firmemente que mientras se continúe trabajando en este tema con una mirada hacia lo personal, no funcionará. Villamil dirigió estas palabras a la representante del segundo grupo, Semproni.
También criticó después al diputado por afirmar que el grupo de madres había logrado un gran éxito al permitir una comisión parlamentaria. Las madres tenemos na posición distinta. Más de 60 jóvenes Gurises caen en las drogadicciones cada día, y no consideramos que esto sea ningún éxito, expuso. Y rechazó el proyecto presentado porque iba dirigido exclusivamente al adicto.
Villamil afirmó que la internación compulsiva, aunque está muy bien pensada, puede provocar contradicciones no deseadas. Algunas familias con hijos drogodependientes están mal vistas porque internan a su hijo en un centro porque ya no aguantan más. Esas familias tienen derecho a decir que ya no pueden más e internar al joven en un centro, y eso no sería sacarse al hijo de encima, sería ayudarlo y ayudarse a ellos mismos. Las familias deben recuperarse primero, para poder ayudar así a su hijo drogodependiente.
El proyecto de las Madres de la Plaza que no salió mucho a la luz, mencionado antes, señala a que cuando alguien caiga preso de las drogas, primero se le lleve a un centro de salud para así hacerle un análisis médico.










