En Holanda se le impuso una multa de diez millones de euros al dueño del cofee shop más grande de Holanda, especializado en la venta de marihuana. Los agentes le pusieron esta multa al propietario por saltarse las leyes anti drogas que se rigen en los cafés especializados de Holanda.
El jefe del local fue juzgado conjunto a 15 de sus muchos empleados, y lo condenaron a cuatro meses de cárcel. Por otra parte, para reducir el turismo de estupefacientes que se produce entre la frontera de Bélgica y Holanda, las autoridades están creando un proyecto de ley para que los locales que estén cerca de la frontera puedan convertirse en clubes privados, con venta autorizada de drogas blandas. Las condiciones son que; Sus clientes deberán ser socios del establecimiento, al inscribirse se deberá pagar una inscripción, y mostrar el documento de identidad, para así quedar registrado en el ordenador y así poder obtener la cédula que permitirá al cliente comprar marihuana para consumo propio, con derecho a 3 gramos diarios. Además, para evitar que otros extranjeros compren marihuana, los compradores deberán poseer una tarjeta de crédito holandesa.
A parte, en Holanda se está pensando en dividir el mercado de las drogas entre las duras y las blandas, llamando duras a lo que sería la cocaína, la heroína y las diferentes pastillas, y blandas al cannabis y el hachís. Esto evitaría que los ciudadanos contactasen con traficantes para comprar droga ilegal.
A las personas adictas a la droga dura, se les suele considerar enfermas, se les considera victimas, y de estos adictos, a los que no quieren o no pueden ir a rehabilitación para curarse, se les da ayuda para que estabilicen su dependencia a las drogas.










