Esta nueva técnica, que se ha estado utilizando ya desde hace menos de 20 años para otras patologías fóbicas y traumas, ahora se ha iniciado como método de rehabilitación, y recibe el nombre de EMDR, (Desensiblización y reprocesamiento por movimientos oculares).
Esta técnica utiliza la estimulación bilateral sensorial para combatir en el drogodependiente la falta de control que lo lleva a consumir droga.
El objetivo es la activación de los sentidos de forma bilateral, facilitando asi la conexión de los hemisferios cerebrales, ya sea por medio de la vista, provocando un movimiento ocular, por medio auditivo a través de sonidos alternativos en cada oído, o del tacto.
Se parte de base de fobias y traumas que hacen que el cerebro no pueda procesar un hecho concreto, y por lo tanto, este se aísla de la red neuronal provocando que el individuo no pueda procesarlo y en consecuencia a esto, reviva el momento varias veces.
Tratan de conseguir que este hecho traumático deje de estar aislado y vuelva a integrarse en la red neuronal, y esto se consigue por medio de la estimulación sensorial.
La adicción al alcohol y las drogas son una falta de control del consumidor, y por eso en estos casos se trataría el control y la fuerza de voluntad para que el individuo deje el consumo.
La aplicación de esta técnica se complica en la práctica, ya que, lo que se pretende lograr es que el paciente remonte al momento en el que perdió el control del consumo.
El tratamiento es de unas 13 sesiones, rápido, pero no milagroso, ya que depende de cada paciente.
15 personas se han sometido ya al tratamiento y ninguna ha recaído a un consumo diario.
El Plan Municipal sobre Drogas de León fue el primero que se creó en Castilla y León en 1993. No se tiene constancia de que haya otro Plan Municipal que desarrolle esta terapia en el país, pero si hay psicoterapeutas que lo tratan individualmente.
El problema más grave en España es el alcohol, con cuatro millones de consumidores, seguido de cuarenta mil heroinómanos.





