Parecida a las anfetaminas, cocaína y otros simpaticomiméticos, esta sustancia de síntesis química (Metilcatilona) pertenece a las feniletilaminas, propiofenonas, tiene efectos anorexígenos, estimulantes, activador mental…
Las personas que trafican con esta sustancia, le atribuyen las propiedades de la cocaína, el éxtasis y la anfetamina juntos, ya que provoca insomnio, hiperactividad y desinhibe, así facilita el relacionarse y ligar en discotecas.
Esta sustancia es muy peligrosa y aunque no tiene nada que ver con el MDMA, al consumirla se corre el riesgo de muerte súbita y psicosis.
Esta droga esta legalizada, ya que se trata de un fertilizante para plantas. Su principal compuesto es mefedrona, y ya ha recibido diferentes apodos como “Miau-Miau, 4MMC, MC o M-CAT”.
Al ser un fertilizante para plantas se puede conseguir con facilidad y advierten que no es apta para el consumo humano. No es ilegal, ya que aun no esta registrado en la lista de estupefacientes. Aun así los jóvenes la compran para el consumo, a través de internet, costándoles unos 12 € el gramo y la consumen esnifándola, ya que viene en pastillas o en polvos para disolver.
Además sus efectos psicoestimulantes, hiperactividad, desinhibición, euforia e insomnio, también provoca: convulsiones, epíxtasis o hemorragias nasales, hipertensión arterial, taquicardia, vasoconstricción periférica que deja los pies y manos morados por falta de riego, con calambres, parestesias u hormigueos y acorchamiento de la sensibilidad; así como cefalea importante. Hipertermia. Broncoespasmo y parada cardiorespiratoria.
La hipertensión arterial, la arritmia y la taquicardia, han provocado infartos cerebrales con consecuencias de muerte, en los Países Nórdicos, Alemania y Reino Unido.
Después del efecto de la dosis, se precede una profunda depresión, un bajón importante de humor, ansiedad y angustia, esto obliga al consumidor a seguir consumiendo aproximadamente cada hora, para mantener continuamente el efecto de esta droga.
La aparición de psicosis y de paranoia es muy grave, dado su difícil o más bien nulo tratamiento.
Lo más curioso es que es un fertilizante o abono para plantas y aun así, hay gente experimentando y probando todo tipo de productos químicos, como si de cobayas se tratase, para descubrir sus efectos psicológicos y distribuirla como droga de diseño en ambientes nocturnos, como discotecas.
Existen foros que se dedican a informar de las formas del consumo, promoviendo incluso el uso de vaporizadores y dosificadores, para conseguir una mayor absorción de la sustancia.
Foros de gran credibilidad entre adolescentes y consumidores de drogas; si bien con todo el derecho a la libertad de expresión, tienen una “responsabilidad” que no asumen, al dar crédito a drogas muy peligrosas.





