Un grupo de investigadores estadounidenses ha dado con una técnica de imagen, en la que se puede mostrar que fumadores tienen más posibilidades de sufrir enfisema.
Seguramente si alguien supiera con seguridad que enfermedades puede obtener a causa del tabaco no dejaría de fumar, pero por lo menos sabría los riesgos a los que se expone. Unos investigadores de la universidad de Iowa (EEUU) ha dado con una técnica que revela que fumadores tienes mas riesgos de padecer enfisema.
Aún no se sabe con certeza si sirve o no, está en fase experimental i por eso no tiene utilidad diagnostica, no obstante su investigación permitirá avanzar en el conocimiento de una patología que junto la bronquitis crónica, afecta a al 10% de la población adulta de España.
Un escáner que incorporar múltiples filas de detectores de rayos-x, lo que permite captar una gran cantidad de imágenes en muy poco tiempo y con una gran exactitud, es lo que han utilizado los investigadores i que al mismo tiempo, ofrece la posibilidad de conseguir información dinámica en tres dimensiones del movimiento de los pulmones y del flujo sanguíneo.
Según revela Eric Hoffman, autor principal del estudio que se acaba de publicar en "Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS), "Los actuales escáneres rotan a una velocidad de hasta 0,28 segundos por revolución y se puede obtener la imagen de un pulmón completo con resolución milimétrica en menos de un segundo".
Según la patología que se ha estudiado en esta investigación, se puede decir que un enfisema es una inflamación de los alvéolos, que son los sacos de aire de los pulmones en los que se origina el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono. Las paredes alveolares terminan destruyéndose, lo que provoca la disminución de la función respiratoria y, principalmente, falta de aire. Los principales factores de este trastorno son el tabaco y los ambientes contaminados.
Un análisis hecho a 41 persones, de las cuales algunas fumaban, revelo indicios de la enfermedad en fumadores, que conservan intacta su función pulmonar y , por lo tanto todavía no habían desarrollado enfisema y mostraban variabilidad en el flujo sanguíneo pulmonar con espacios con una gran afluencia de sangre y otras con una irrigación muy escasa.
Como los fumadores que no presentaban signos de la dolencia tenían una distribución mucho más homogénea, Hoffman concluye que se cree que los fumadores que son susceptibles al enfisema i que manifiestan un patrón de flujo sanguíneo más heterogéneo porque no son capaces de enviarlo hacia las partes inflamadas del pulmón.
Los autores el estudio apuntan que estas diferencias en los daños derivados del tabaco pueden tener una base genética. Realmente, algunos estudios revelan la existencia de una influencia moderada de los genes en el riesgo de padecer EPOC.
Aunque no tiene cura, su localización precoz permite controlar los síntomas y frenar su evolución. No obstante, hasta el 30% de los pacientes de EPOC sufre una forma avanzada de la patología en el momento del diagnóstico y cada año causa la muerte de 18.000 personas en España.
Estudios como el de Hoffman y su equipo ayudarán a saber más sobre la enfermedad y así saber por qué algunos fumadores les daña más el tabaco que a otros, precisa Myriam Calle, coordinadora del área de EPOC de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Sin embargo, señalar que las técnicas radiológicas como la empleada por los científicos estadounidenses son demasiado complicadas para utilizarlas como método de cribado. "Queda mucho por investigar", aclara.
A día de hoy se utiliza la espirometría para diagnosticar la EPOC, en la práctica clínica. No detecta la dolencia en su principio, cuando se origina, pero sí puede hacerlo cuando aún no es demasiado tarde para poner en práctica medidas terapéuticas efectivas.










