El pasado 15 de Mayo, en Boiro, Santiago de Compostela, un grupo de Agentes de la Guardia Civil detuvieron a un comerciante de unos 29 años de edad que supuestamente se dedicaba a la venta de drogas y demás estupefacientes desde la tienda de juguetes y golosinas que él mismo llevaba.
Esta detención pudo ser posible gracias a las frecuentes investigaciones que habían comenzado hace unos días atrás. La Guardia Civil esperó hasta el momento justo en el que debían actuar, culminando con la incautación de aproximadamente 160 dosis de cantidades proporcionales al consumo de una persona, de marihuana y hachís.
Según los datos de la costosa y frecuente investigación que había llevado a cabo la Guardia Civil en los anteriores días, se constata que este establecimiento frecuentado por jóvenes adolescentes, la mayoría de veces, menores de edad, y de los que el Instituto Armado, al cual iban la gran mayoría de ellos, tenían ciertos conocimientos de que estos jóvenes fuesen posibles consumidores de marihuana y hachís.
Al hombre encargado de la tienda de golosinas se le tuvo retenido y se le cacheó, obteniendo al finalizar el cacheo, 12 barras de hachís de tamaños desiguales, y más de 450 € en efectivo que permanecían fuera de la caja del establecimiento.
A continuación la Guardia Civil registró el resto del local, y encontraron más estupefacientes en varias zonas dentro del propio establecimiento, algunos de los lugares donde localizaron mayores cantidades fueron; en una estantería que yacía detrás del mostrador, en otra estantería situada al fondo del establecimiento, y en una pequeña despensa. De ahí obtuvieron toda la cantidad de droga por la cual se acusa al vendedor de esta tienda de golosinas.
La mañana del día 18 de Mayo los guardias civiles pusieron al detenido a la disposición de las autoridades judiciales, y estas dejaron que el detenido saliese de la cárcel bajo una condena de libertad con cargos.





