Puede ser la manifestación de un estado depresivo según los especialistas.
Depresión, epidemia social, como se trata y que terapias alternativas tiene fuera de la medicina tradicional.
Hay diferentes estados de violencia: en el trabajo, el la escuela en la calle, en casa. Física o verbal esta a la orden del día. Algunas veces, subyace un comportamiento adictivo, no tan solo al alcohol o a las drogas. Como ejemplo, el maltrato a empleados de un superior adicto al trabajo.
De todas maneras, la violencia igual que las adicciones, podrían ser la manifestación de un cuadro mucho mas profundo “la depresión”. La depresiones no solo presentan los síntomas conocidos por todos, como la tristeza, trastornos de alimentación, desesperanza, insomnio etc.
También están las depresiones enmascaradas, en las que las clásicas manifestaciones están ausentes y las personas pueden mostrarse violentas, adictivas e irritables. Un cuadro depresivo que no se manifiesta de manera clásica.
Por lo tanto la relación existe entre la violencia, las adicciones y los cuadros depresivos. Esto afirma que la persona que tiene depresión, no esta aislada de su entorno, como se creía, incluso, el entorno influye directamente sobre la persona depresiva.
Es imposible pensar en la depresión como en una entidad alejada del contexto socio-histórico, hay que defender una compresión que abarque el sufrimiento humano, que exceda las explicaciones bioquímicas y biológicas.
La depresión es una “epidemia social” según Lerner, y se esta extendiendo a pasos de gigante y no solo por Argentina, si no a nivel mundial. Estando en íntimo vinculo con todo lo que la rodea. Es por ello que los obstáculos que desafía la construcción de la identidad del "sujeto argentino" al intentar definir proyectos para conseguir el equilibrio cumplen un papel central al momento de caer o no en un cuadro depresivo.
Para una gran mayoría, Argentina se ah convertido en un territorio de arenas movedizas, si alguien se quiere integrar y convertirse en sujeto, debe de contar con un argumento estable y previsible.
En un medio social inestable e impredecible, es impensable que una persona este libre de alteraciones en su autoestima.
Debemos mirar las convulsiones que hemos atravesado y seguramente encontraremos paralelismos por demás significativas entre el aumento de la demanda clínica por depresiones, sujetos apáticos, desesperanzados y una sociedad con crisis sociales, ausencia de credibilidad en la dirigencia política, violencia, desocupación, sensación de desmembramiento social, imposibilidad para muchos sujetos de imaginarse un futuro, de armar un proyecto”.
"La depresión, los sujetos desesperanzados, apáticos, tristes se han emplazado para quedarse por tiempo impredecible".





